El precio de los pisos ha bajado. Si unimos a esto que los tipos de interés se encuentran en niveles históricamente bajos, puede ser el mejor momento para adquirir una vivienda. Sin embargo, la rebaja tan esperada del 30% del precio de la vivienda no se ha producido . Entonces, ¿qué hacemos? ¿compramos o seguimos viviendo de alquiler a la espera de nuevas rebajas del precio de la vivienda?

Hemos procedido a analizar el precio de la hipoteca y del alquiler de viviendas situadas en el mismo edificio para saber cuál de las dos opciones es más rentable.

La primera vivienda se trata de un apartamento de nueva construcción. La superficie construida es de 60 metros cuadrados y consta de un dormitorio, cuarto de baño completo, cocina y salón, todo independiente en el barrio madrileño de San Blas en Madrid. El precio es de 199.000. Teniendo en cuenta que necesitaremos el 20% para que el banco nos dé la hipoteca, el importe pendiente es de 159.200 euros. De esta manera, la cuota, con un plazo de 25 años y un diferencial del 0,60% (según la hipoteca media que recoge el Instituto Nacional de Estadística) es de 660,53 euros al mes. Si ampliamos el plazo a 30 años, la letra es de 558,26 euros.

La misma vivienda en alquiler en dicha urbanización cuesta 675 euros al mes.

Para una vivienda de tres dormitorios en el Barrio del Pilar (Madrid), el precio de venta es de 330.000 euros. Es decir, la hipoteca ascendería a 264.000 euros, con una cuota mensual de 1.095,35 euros a 25 años y 925 a 30. Por la misma vivienda, en alquiler piden 850 euros.

Si salimos de Madrid, concretamente en Avila, una vivienda nueva, de tres dormitorios cuesta 212.900 euros, restando el 20%, se hipotecarían 170.320 euros, y la cuota sería de 706 euros al mes con un plazo de 25 años y de 597 para cinco años más de hipoteca. La misma vivienda, puesta en alquiler por la promotora, ascendería a 800 euros mensuales.

En Zaragoza, piden 192.997 euros por un piso de tres dormitorios y dos cuartos de baño cerca del Paseo de Delicias. Si hipotecamos el 80%, es decir, 154397 euros la cuota del préstamo que nos concedería el banco ascendería a 625,87 euros a 25 años y se rebajaría a 541,42 euros si ampliamos el plazo a 30. Sin embargo, el precio del alquiler sería un poco más caro. En total, 650 euros al mes por un piso de las mismas características.

En Barcelona, un piso en la zona de Gracia de tres dormitorios cuesta 800 euros al mes. Si optamos por la compra lo podemos adquirir por 279.000 euros, con una hipoteca de 223.200 euros. Si nos decantamos por un plazo de 25 años la mensualidad sale a 904 euros al mes y si ampliamos el plazo a 782,69 euros.

Si lo que queremos es una segunda residencia. Un apartamento en Mojácar, en una urbanización cerrada y en primera línea de playa por 400 euros al mes en régimen de alquiler. Si queremos convertirnos en propietarios se vende la vivienda en 199.000 euros. Teniendo en cuenta que el banco sólo nos prestaría el 80%, es decir, 159.200. Así, a cuota, con un plazo de 25 años es de 660,53 euros al mes. Si ampliamos el plazo a 30 años, la letra es de 558,26 euros.

Gastos de compra y alquiler

Además de la hipoteca hay que sumar otros gastos fijos. En el caso de una vivienda en propiedad, todos los meses hay que pagar la comunidad, el recibo de la luz, agua, gas y una vez al año el Impuesto de Bienes Inmuebles (el conocido como IBI).

Además, al contratar una hipoteca el banco obliga al comprador que tenga un seguro de hogar.

Eso bien, en la declaración de la renta y hasta el próximo año puedes deducirte por adquisición de vivienda habitual.

En el caso del alquiler, el inquilino sólo está obligado de pagar los recibos de luz, agua, gas…etc estando exento de pagar el de la comunidad y el IBI. Pero también es cierto, que no se podrá deducir en la declaración del IRPR.