El Gobierno pretende hacer del alquiler su gran apuesta en materia de vivienda. Si bien se sabe que el stock de viviendas sin vender ronda las 800.000, no hay estadísticas que recojan el número de viviendas vacías que podrían ser susceptibles de ser alquiladas y que elevarían la oferta inmobiliaria hasta el 40%, tal y como pretende el Ejecutivo.

Con un stock de 800.000 casas sin vender, la nueva fiscalidad que propone el Ejecutivo apuesta por el alquiler.

Son muchos los temores de los propietarios a arrendar sus viviendas vacías: inquilinos morosos, daños o penalizaciones fiscales, entre otros. Sin embargo, el Gobierno ha actuado en consonancia y ha puesto en marcha una serie de ayudas tanto para el propietario que se decidan a alquilar como al que busca una vivienda en alquiler.

Así, la nueva fiscalidad de la vivienda en España tiene un gran vencedor: el alquiler de casas. Los arrendatarios se podrán deducir hasta 17.000 euros por alquilar una vivienda. Esta deducción es compatible con la Renta Básica de Emancipación. Para beneficiarse los ingresos anuales deben ser inferiores a los 28.000 euros brutos anuales.

Los arrendadores se siguen beneficiando de una exención del 100% cuando alquilen a menores de hasta 35 años. En el caso de que los inquilinos sean mayores de 35 años, la deducción será del 50%.

Cerca de 170.000 Jóvenes se benefician de la Renta Básica de Emancipación -ayuda al alquiler de 210 euros mensuales para jóvenes de entre 22 y 30 años-, según datos facilitados hoy por el Ministerio de la Vivienda. La ayuda incluye 600 euros de préstamo de fianza (que hay que devolverla cuando finalice el contrato) y 120 euros para los gastos de aval. La duración es de cuatro años, consecutivos o no.