Un fallo, un despiste o un error pueden convertir tu alquiler en tu peor pesadilla. O lo que es peor, el miedo a hacer algo mal y sufrir una experiencia dañina hacen que ese piso que podrías estar rentabilizando en régimen de alquiler permanezca cerrado. Como no quiero que te ocurra, ni lo uno ni lo otro, conoce y evita los fallos más comunes a la hora de alquilar.

Aceptar dinero por adelantado

Cuando un inquilino te ofrece pagar varias mensualidades por adelantado, puedes pensar que eso demuestra que su situación económica es buena y que no te va a dejar de pagar. ¡Error! Este es uno de los síntomas de que podrías estar ante un inquilino moroso.

Recuerda que por ley, el inquilino está obligado a entregarte en metálico la cantidad correspondiente a la fianza legal y a pagar puntualmente las rentas mensuales. No es recomendable que aceptes dinero por adelantado, podría volverse en tu contra. Tal vez esos 6 meses que te adelante sean los únicos que cobres de tu alquiler.

No a los acuerdos verbales

Aunque los pactos verbales sean totalmente legales, demostrar lo dicho es mucho más complicado que lo que queda por escrito. Todo lo que acordéis antes de formalizar el alquiler dejarlo por escrito; bien en las cláusulas del contrato, bien mediante anexos. De esta forma, ante cualquier malentendido o incumplimiento podréis recurrir al papel.

Contrato 100% legal

La Ley de Arrendamientos Urbanos es la norma reguladora del alquiler. Por tanto, el documento legal que formalizará tu arrendamiento, el contrato, tiene que cumplir al 100% con lo estipulado en la LAU.

A la hora de redactar tu contrato de arrendamiento asegúrate de que ninguna cláusula contradiga la ley, así que no vale firmar un modelo que no sea de una fuente fiable, no corras riesgos. Mi recomendación, es que busques la ayuda de abogados especializados en arrendamientos urbanos que te ayuden a redactarlo.

Inventario

No incluir un inventario detallado en el contrato de arrendamiento es un error, y grave. Tomate tu tiempo para hacer un listado detallado de todos los muebles, electrodomésticos y enseres con los que entregas el inmueble al inquilino. Además, procura anotar modelos e incluso incluir fotografías.

Medidas preventivas

Otro de los grandes errores que puede convertir tu alquiler en tu peor pesadilla es no tomar medidas preventivas. ¿A qué me refiero? Antes de formalizar el arrendamiento, comprueba que tu inquilino será un buen inquilino.

¿Has cometido alguno? Cuéntame tu caso.

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