Con los tipos de intereses en mínimos históricos (0,17%) parece que es el momento de invertir comprando un inmueble ¿verdad? El Euribor y las diferenciales de los bancos parecen ventajas ahora mismo, pero ¿qué puede pasar dentro de unos años?

El grifo de crédito de los bancos vuelve a abrirse, no con tanta facilidad como hace años, pero para muchos la compraventa ahora es la mejor opción como acceso a la vivienda. Los préstamos variables están mejor que nunca, pero recordad que son sólo eso, variables. No existe ninguna garantía de que dentro de unos años el Euribor no se infle como ya ocurrió en 2008, cuando se situaba cerca del 6%.

A pesar de la profunda crisis económica, provocada en gran medida por la burbuja inmobiliaria que culmino en una crisis bancaria en España, no escarmentamos. Muchos se vieron con letras totalmente inasumibles y con el sueño de tener su propia casa, convertido en una auténtica pesadilla.

En estos años de crisis el Euribor no ha hecho más que descender, pero nada nos asegura que en cuestión de años o meses se dispare. ¿Qué ocurre entonces?

Es el momento de darle la vuelta a la tortilla, de cambiar la mentalidad. En este blog siempre defendemos las ventajas del alquiler y en este sentido vamos 2 o 3 pasos por delante de la compraventa.

Con una hipoteca te atas 30 años a unas mismas condiciones, que ahora pueden parecer buenas pero que pueden ennegrecerse conforme avanza tu situación personal. El alquiler es totalmente flexible, de un año a otro puedes cambiarte a la vivienda que encaje con tus nuevas necesidades. ¿Un hijo? Un piso con una habitación más ¿Cambio de trabajo? Un piso en una zona nueva ¿Un despido? Un piso más barato.

El hombre es el único que tropieza dos veces sobre la misma piedra. Aunque ahora parezca seguro y fácil, no te la juegues, mejor alquila.

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