31 de octubre,  Halloween en tu casa de alquiler. Hoy os voy a relatar las terroríficas historias que pueden llegar a vivir los propietarios si no tienen cuidado en el alquiler; relatos que se parecen más al guión de una película de terror que a la vida real.

Lucifer fue un inquilino

Nunca te fíes de las primeras apariencias, no sabes lo que te vas a encontrar detrás. Puede que creas que estas ante un buen inquilino y que este sea el mismísimo demonio. No pactes nada sin asegurarte que no estas ante el diablo. Si un inquilino quiere engañarte nunca va a aparentar malas formas. Al principio todo serán buenas noticias. El demonio no tendrá problema en pagarte por adelantado, irá bien vestido y te proporcionará todas las facilidades que necesites. Sin embargo, transcurrido un tiempo le saldrán cuernos y rabo, te dejará de pagar y la relación dará un giro de 180 grados. A partir de ese momento lo único que te quedará es un largo y costoso proceso hasta que puedas echarle de tu vivienda para devolverle al infierno. Las consecuencias de no elegir al inquilino perfecto.

Me hizo falta un exorcista para recuperar mi casa

Varios electrodomésticos rotos, las paredes con agujeros y desconchones o muebles rotos, pueden ser alguna de las consecuencias que un propietario puede encontrar en su inmueble tras finalizar un contrato de arrendamiento. Hay veces que un inquilino puede asemejarse más a una bestia poseída que a un arrendatario. Debes tener mucho cuidado, hay inquilinos que se transforman cuando se quedan solos. No les importará nada convertir tu salón en una película de terror.

En ocasiones veo okupas

Ruidos extraños, sombras, electrodomésticos que funcionan solos… No, no son presencias, son okupas. Tener un piso vacío durante mucho tiempo, aparte de numerosos gastos, puede acarrearnos otros problemas. Un inmueble con muchos carteles anunciando la venta de la vivienda en la terraza son muy llamativos para los amigos de lo ajeno. Los invasores entrarán en tu casa de la manera más sigilosa posible, como si de un fantasma se tratase, y un día te llamará un vecino diciendo que escucha ruidos en tu propiedad. No, el vecino no está loco porque oye voces, sino porque tienes unos nuevos inquilinos en tu casa de forma ilegal.

Todas estas historias pueden convertirse en una terrible pesadilla. Ni la peor película de terror te va a dar tanto miedo y quebraderos de cabeza. Antes de que empiecen los temores preocúpate por conseguir al inquilino perfecto y no tener tu vivienda cerrada por mucho tiempo.

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