Ni a la sombra se aguanta, de hecho, algunas ciudades como Madrid han batido su record histórico de temperaturas máximas en estos días. Aún queda mucho calor por delante, así que si quieres convertir tu piso de alquiler en un refugio de las altas temperaturas continua leyendo atento.

Mantenimiento

Recuerda que para un correcto funcionamiento, el aire acondicionado tiene que estar en perfecto estado de revista. Al menos dos veces al año hay que revisar y limpiar los filtros. Si a pesar de ello perdurase el mal olor o se notase algo raro, lo mejor es llamar a una empresa especializada. Los gastos por mantenimiento habitual corren siempre a cuenta del inquilino, así que los propietarios tan solo deberán hacerse cargo de posibles averías.

La temperatura

Para evitar que el calor se cuele en vuestros pisos de alquiler recordad cerrar bien las persianas durante el día, y si tenéis toldo desplegarlo para propiciar la sombra. No va a ser suficiente, así que si tienes aire acondicionado vas a tener que prenderlo seguro. Para evitarte sustos con las facturas y problemas de salud, lo ideal es que la diferencia térmica respecto al exterior no sea de más de 12ᵒC, así que coloca el termostato entre 24 y 26ᵒC.

Al modo tradicional

No todos los pisos de alquiler tienen aire acondicionado, ni el propietario está obligado a instalarlo (en este caso deberíais llegar a un acuerdo entre propietario e inquilino), así que puede que tengas que recurrir a métodos más rústicos. Un ventilador de los de toda la vida puede refrescar, además de mover, el aire. Sólo necesitas un trapo húmedo o un cuenco con hielo que colocarás justo delante de las aspas. Otro truco interesante, es fregar el suelo con agua bien fría. Recuerda además, que las plantas ayudarán a bajar la temperatura.

Sé que no hay lugar en el mundo en el que estés más cómodo que en tu piso de alquiler, con estos consejos el verano más caluroso de la historia, que acaba de comenzar, será pan comido.

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