Con la campaña de la declaración de la renta a punto de empezar, surgen muchas dudas sobre cómo tributar, qué deducir y cómo declarar vuestros bienes inmuebles. Hoy os quiero poner al día de cómo tenéis que hacerlo para que esta campaña de la declaración de la renta sea un tramite sencillo.

En el alquiler

Además de ser una de las inversiones más rentables, en la declaración de la renta todo propietario podrá deducirse una cantidad importante correspondiente al alquiler. Para alquileres previos a la reforma fiscal de 2015, los propietarios podrán deducirse el 100% si el inquilino es menos de 30 años y un 60% si es mayor. Los propietarios con alquileres con formalización posterior al 1 de enero de 2015 pueden deducirse el 60% sea cual sea la edad del inquilino.

Además, los propietarios también pueden deducirse en la declaración de la renta los gastos derivados del alquiler, como obras de mejora, seguro de hogar, impuestos…

En cuanto al inquilino, lamentablemente tras la reforma fiscal de 2015 se eliminaron las deducciones fiscales por alquiler correspondientes al tramo estatal. No obstante, algunas comunidades autónomas, como Madrid, sí que las mantienen, así que consulta la normativa y las condiciones del gobierno regional para estos casos.

¿Mi recomendación? Declarad en todo caso el alquiler. Ya seas propietario o inquilino si cumples tu obligación, saldrás beneficiado a efectos fiscales y podrás defender tus derechos con todas las de la ley.

Vivienda habitual

En el caso de vivienda habitual, hay que incluir en la declaración de la renta la parte proporcional a tu titularidad. Si compraste el inmueble antes del 1 de enero de 2013 podrás deducirte el 15% de lo pagado en el ejercicio de hipoteca.

Segunda vivienda

Hacienda impone la imputación de rentas inmobiliarias para viviendas que no son de uso habitual y no están alquiladas. La casa del pueblo o la de la playa corresponden a este tipo. La renta que se declara equivale al 2% del valor catastral del inmueble. A efectos fiscales, esa segunda vivienda reporta unos beneficios económicos que tienes la obligación de dejar reflejados.

Alquiler vacacional

Como propietario, también estás obligado a declarar los días que tu vivienda ha sido alquilada durante el ejercicio fiscal. Los beneficios tendrá que declararlos como rendimientos de capital inmobiliario. Pero ojo, cumplir con hacienda no exime de obedecer la normativa de cada comunidad autónoma.

El alquiler vacacional no sólo no es beneficioso a efectos fiscales, sino que se convierte en una puerta abierta al desfalco, a los engaños y a la morosidad.

 

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